Desde la resistencia habla Harold Pinter, bestia negra del belicista y embustero Tony Blair: «La vida de un escritor es extremadamente vulnerable, apenas una actividad desnuda. No tenemos que llorar por ello. El escritor hace su elección y queda atrapado en ella. Pero es cierto que estás expuesto a todos los vientos, alguno de ellos en verdad helados. Estás solo, por tu cuenta. No encuentras refugio, ni protección —a menos que mientas— en cuyo caso, por supuesto, te habrás construido tu propia protección y, podría decirse, te habrás vuelto un político». (Discurso de agradecimiento del Nobel de Literatura, Estocolmo, 2005).
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