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Antonio Alcaide

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Nací en Granada en 1967 mientras se preparaba la revuelta estudiantil en Berkeley (California) y García Márquez publicaba Cien años de soledad. Nada más lejos del ambiente en el que crecí: pocos libros (a los intelectuales hay que quemarlos) y todos del Círculo de Lectores, salvo Dostoievsky, Cervantes y Lorca en aquellos volúmenes Aguilar de papel biblia.
Infancia de merenderos los domingos, tebeos, películas de estrenos TV y colegio de curas modernos. Grandes planes familiares para aquel chico reflexivo e introvertido. Escribí mi primer libro (en prosa) con la insoportable edad de ocho años (Las aventuras del profesor Guillén y su secretario Amadeo).
Estudios de música en el Conservatorio. Los sábados cambio las clases por lecturas monumentales (sentarse a los pies de un monumento con un libro). También escribo los primeros poemas sobre el terreno. Con dieciocho años renuncio a estudiar Derecho para matricularme en Psicología. Derecho era una de las carreras de la terna adorada por los padres, una especie de trivium académico–social completado por medicina e ingeniería. Estudios inacabados, lecturas compulsivas, pertenencia a grupos radicales, lo que me lleva a una ruptura con mis padres.
Con veintidós años abandono el hogar familiar. He cambiado Psicología por Filología (propósito de enmienda y voluntad firme). Convivo con la que hoy es mi mujer. Trabajo en lo que sale, vivo la posguerra a principios de los noventa. Apruebo finalmente unas oposiciones de auxiliar administrativo.
Primer destino en el exilio. Termino la carrera con resultados aceptables. Escribo todos estos años con desesperación algunos libros inéditos (me especializo en este género). Parece ser que resulto finalista en algún premio importante como el Ciudad de Jaén o el Gabriel Celaya.
Apruebo otras oposiciones, esta vez de Profesor de Secundaria por Lengua y Literatura. Nadie es profeta en su tierra, así que me traslado a Jerez, mi segunda casa. Aquella fue una época rápida entre visitas al pediatra –nacieron dos niños, no simultáneos, afortunadamente– y trabajo en un instituto de barrio duro donde dejo los mejores años de mi vida profesional entre experimentos pedagógicos
Algún poema publicado en las revistas Tierra de Nadie y Vegas altas. La Asociación Cultural Barataria publicó en Jerez de la Frontera mi libro de poesía, volumen doble, Los premios perdidos, en el 2005.
Me traslado a Granada al obtener plaza en un instituto de su provincia. Varios libros de poesía inéditos y un estudio sobre la representación de la poesía rimada castellana. Soy autor de la novela juvenil Nones y Pares, en proceso de publicación.
Invitado a participar en la edición del FYP (Festival Internacional de Poesía de Granada) del pasado año 2015 donde impartí un taller de poesía sobre la representación de la rima y leí diversos poemas. Y es que sigo escribiendo, un tanto sepultado bajo la pléyade de poetas adolescentes, digo perdón «jóvenes», enfrentándome aún al papel en blanco que, como la muerte, a todos nos iguala.